Barbara Sanding y Margret Selting colaboraron junto con Teun Van Dijk en la realización del capítulo “Los estilos del discurso” dentro del libro llamado “El discurso como estructura y proceso” (2000). Aquí ellas hablan de los distintos estilos que se pueden encontrar en un discurso y cuáles pueden ser sus significados, intenciones e interpretaciones que puedan dar tanto sus hablantes o escritores como los destinatarios. Es de esta forma que se busca conocer más a fondo los elementos y los procesos que intervienen en este fenómeno.
Las autoras se han desempeñado como profesoras de lingüística en distintas universidades de Alemania. Sanding se ha caracterizado por el estudio de la estilística, la tipología de textos, los actos de habla y la evaluación en el lenguaje; mientras que Selting, es reconocida por su labor en el análisis de la conversación, la fonología interactiva y la sintaxis.
Como partida, las autoras aclaran que los estilos son los que describen e identifican los significados y características que están presentes en el discurso escrito u oral. Estos a su vez están conformados según sus rasgos estilísticos, que comprenden todo lo referente a lo léxico, lo sintáctico, lo fonológico y lo pragmático, dependiendo de la forma en que se refieren a un objeto o a una situación en especial. Por otra parte, los estilos escritos y orales difieren según su estructura; pueden estar más guiados a lo sintáctico, léxico, al formato y las cualidades sonoras o tienden más a las características de la voz, la entonación, las palabras emitidas, roles y actos de habla.
Además, estos estilos poseen sus propias funciones como, por ejemplo, expresar una actitud en una situación o demostrar simpatía con el otro interlocutor. Es así como se reconoce que los estilos permiten que los significados expuestos puedan ser comprendidos e interpretados de muchas formas por los demás, pues se facilita que las personas puedan cambiar de estilo según el contexto y añadir recursos lingüísticos o paralingüísticos para llegar a las expectativas comunicativas de cada uno. De esta forma, los estilos tipificados como los sociales, los religiosos, los culturales o los de género tienen una función en específico, la de comunicar un mensaje a los participantes en la interacción que los represente y ser evaluados de manera social.
Pero no son sólo los autores quienes con sus variaciones estilísticas dan el significado del discurso, es decir, y según lo que dice Sanding y Selting, el discurso mismo da bases para su interpretación cuando están presentes metáforas, paralelismos, rimas o aliteraciones; son recursos que dispone el hablante para cumplir sus objetivos en la comunicación. Es aquí cuando la pragmática, la lingüística y la sociolingüística intervienen con tal de conocer cuáles son esos recursos, cómo son utilizados y el porqué de su uso por los ejecutantes en lo que se define como la estilística de la interacción en un contexto cultural. Pues son muchos los significados e intenciones implícitas y explícitas que se pueden encontrar en los discurso todo dependiendo en la forma como se expresan.
Ahora, sólo cabe recordar que el estilo se posiciona como un elemento fundamental a la hora de analizar un discurso, pues puede influir enormemente en la forma cómo las personas lo interpretan y, también, puede modificar la interacción entre los sujetos que hacen parte de la comunicación. Es precisamente de aquí que la pragmática, lingüística y sociolingüística tiene su papel en el análisis, pues pretender investigar todos los factores que intervienen en este proceso de la comprensión.
Bibliografía:
Sanding, B. y Selting. M. (2000). El estilo del discurso. En: Van Dijk, T. El discurso como estructura y proceso. Barcelona: Editorial Gedisa S.A.
La nota o apreciación numérica que le puedo dar a esta reseña escrita por mis compañeros es de un 4.4, la razón de dicha calificación se da a partir de los siguientes criterios: la inclusión del titulo fue claro pero no llamativo, ya que es algo que se sobre entiende a partir de los autores; la introducción se pierde un poco, porque esta se combina con el desarrollo,es decir, la presentación del autor pero no se deja claro el propósito de lo escrito; incluye ideas principales y el desarrollo de estas es claro y coherente; creo que faltó un poco más de argumentación critica en la conclusión.
ResponderBorrarDe acuerdo, aunque las observaciones podrían ser más precisas.
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